Por un mundo con menos bitch faces y más servicio

Y no me refiero a la “solidaridad de género” -que tanto nos falta- siquiera. Sino a la total falta de empatía como humanos, a las miradas frívolas y hasta el regocijo que muchas mujeres -si, en específico mujeres- sienten al hacerle la vida un poco más difícil a otras.

if girls always treated each other like we do when we're drunk

Si, yo nunca fui la más popular, ni la más extrovertida, ni amigable. Pero cuando se trata de servir a alguien lo hago siempre de la mejor forma o no lo hago y punto. En casos más mandatorios, digamos laborales,  la cosa está fuera de cuestionamiento y simplemente lo hago lo mejor que puedo. Si existe un protocolo lo sigo, si puedo ayudar de más lo hago, sin importar que el necesitado sea hombre o mujer y sin pensar en la recompensa directa que yo pueda tener por ello. Es un instinto, una filosofía tal vez, que aprendí desde siempre de las personas que admiro. Sin embargo, parece que fui la única.

La creciente política de hacerse la bitch a la hora de atender mujer a mujer, con la máxima inutilidad posible en trabajos donde el servicio lo es todo, o al menos gran parte, parece ser una tendencia a la que toca adaptarse. No entiendo ni me alcanzo a explicar de donde se alimentan semejantes comportamientos, ¿envidia? ¿aburrimiento? ¿sentimientos de inferioridad? ¿hormonas?. No sé. El caso, es que es ridículo y si nos perjudica mucho: A todas.

Bitch please

La escena cambia totalmente cuando se tratan de géneros opuestos, la posibilidad remotísima y hasta inconsciente de alguna atracción física o emocional por alguna de las partes, quizá pueda explicarlo, pero nunca justificarlo. El servicio, por motivos laborales o no, debe prestarse de buenas maneras, de lo contrario se está ofreciendo un impedimento, poniendo obstáculos, perdiendo tiempo, recursos y hasta energía.

A todas -y todos-:
A la siguiente oportunidad que tengan de servir a alguien, háganlo por el hecho de hacerlo y nada más. El resultado será mucho mas gratificante y se ahorrarán insultos y bitch-faces. Porque sí, estamos hechos de esa manera -la compasión y empatía no es un invento del papa o de los budistas-, inténtenlo.

“Lo que das te lo das,
lo que no das, te lo quitas.”
-Alejandro Jodorowsky

Devendra Banhart – Now That I Know